POR DEFINICIÓN:

No hay nada más cautivador que las palabras...No existe nada como tener a alguien a quien escribirle y que te responda con agradecidas sonrisas y risas...No existen formas de comunicación más compleja de realizar y a la vez más simple de transmitir que la escritura...

sábado, 26 de mayo de 2012

te quiero, por encima de todo, mas allá de...
Me da miedo el parón de sentimientos, lo forzadas que suenan las palabras, que no quieras amarme, que dejes de hacerme el amor, que no me mires, que estemos mal, tú, yo... me da miedo el miedo al nosotros...
Tú dijiste alguna vez "nuestro siempre siempre nos quedará"
Yo te dije alguna vez "aunque no fuera feliz no sería capaz de decirte que se ha acabado"
Ambos dijimos más de una vez "te quiero" y ambos supimos más de una vez "que no todo es quererse"
pero yo intento convencerte de que "con mirarnos de verdad, las cosas pueden arreglarse poco a poco..."
Te pediría que dejaras todo por mí, que te arriesgaras una vez más por aquello del "nosotros". Pero, en realidad, no sabría confirmar de que va esto... No sabría qué decirte cuando tú me preguntases que por qué no somos felices... Yo sólo intentaría convencerte de que intento hacerte feliz cada día, y que cada día lo convierto más en un infierno...

jueves, 24 de mayo de 2012

No sabría emocionarte nunca, no sabría hacer que sacaras una sonrisa pensando en que soy la más mejor novia del mundo... Cada día que lo he intentado, no me ha salido bien. Cada vez que te siento, a menudo muy lejos, cada vez que nos vemos y podemos besarnos, tocarnos, mirarnos...
Intentaría hacer de lo nuestro una relación diferente, una película de las que siempre acaban bien; intentaría ser felices y comer perdices... mirarte, dejarme retirar el cabello de la cara, dejarte besarme suavemente y que todo fuera seguido de palabras mágicas... intentaría crear una historia perfecta de las que acaban en boda de iglesia y niños corriendo en el jardín de un chalet... Pero, seamos sinceros, ni tú eres creyente ni yo consigo que te impliques hasta la médula con aquello del compromiso... Ni tú quieres niños corriendo por los pasillos ni yo sé llevar relaciones separadas...
Y sin embargo, a pesar de todo esto, me sigo envenenando contigo, sigo aguantándome las lágrimas cuando te tengo cerca tras diez días sin verte o cuando te me vas hasta dentro de no sabemos cuánto...
Te pediría que me hicieras sentir princesa de cuento, un rato, porque luego me bastará con que seas tú mismo... Porque todo esto no ha valido de nada escribirlo porque, en el fondo, me gustas tal como eres, me gustas con tus boberías, me gustas cuando estás, y me gustas... a secas, muy tuyo, muy Sergio, muy mío...


Es cierto que hace tiempo que he dejado de escribirte, pero es mentira lo de que no tengo razones. Hago con que no las tengo para hacerme fuerte, para ponerme a tu altura.